El Páramo de las Hermosas.

 

 Un día a 4.000 mil metros de altura en las montañas de Ginebra

Fotografiado y escrito por Julián Burgos

El punto de encuentro fue en Ginebra desde la noche anterior; bien dormidos y con víveres emprendimos el viaje a la madrugada, y a eso de las 7 am ya nos encontrábamos entre montañas y quebradas rumbo a Tenerife, corregimiento del municipio de El Cerrito, Valle del Cauca, importante despensa agrícola del departamento, una tierra fértil de donde brota la cebolla larga y las fresas; bellas flores y una importante producción de leche. En este lugar nos esperaba nuestro guía, quien se encarga del cuidado de las antenas que fueron importantes para la comunicación en todo el sur occidente colombiano, hoy en día reemplazadas por la telefonía celular. Él, oriundo de la zona, protege y recorre estos senderos como el patio de su casa.

Continuado el viaje, un bosque de palma de cera de 70 mts de altura en promedio nos da la bienvenida, era nuestro camino, una subida exigente que nos obligaba a una mayor bocanada de aire. Cruzábamos importantes nacimientos de agua, como el río Amaime y Nima, de agua fría y pura, fuente de hidratación. Nos metíamos entre montañas, brisa y neblina, ya estábamos a los 3.500 m.s.n.m., el guía nos animaba siempre diciéndonos “vengan que más arriba se ve más bonito”, sus palabras nos hacía tomar impulso y continuar.

A los 3.800 m.s.n.m. hizo presencia el protagonista del paisaje, un frailejón, planta que crece solo un centímetro por año, un metro cada cien años. Entre lo inhóspito de la vegetación y el silbido de la brisa, estas energéticas plantas se hacen paso y poco a poco empiezan a divisarse más grandes y en mayor cantidad, todo un Santuario.

Finalmente, a 4.000 m.s.n.m, y después de cuatro horas de caminata, llegamos a nuestro primer destino, el resguardo del guía, protector de la brisa que helaba. Almorzamos y descansamos del victorioso esfuerzo para luego visitar y disfrutar de la Laguna Negra.

Su nombre se debe a un fondo no encontrado; para llegar a ella cruzamos un bosque de frailejones de hasta cuatro metros de altura. Pura energía del más mágico e inhóspito lugar, nos dejó inmóviles por el paisaje que se dibujaba en nuestros ojos, un renacer que toco las fibras más profundas, un contacto puro con la naturaleza.

Estar en Colombia y decir que en un mismo día caminas de los 1.000 a 4.000 m.s.n.m. son logros teniendo en cuenta el espesor y las enormes cordilleras que cruzan. Siempre hay rutas para descubrir, es lanzarse a conquistarlas, reconocerles y visitarles, la mejor manera de apropiarnos de lugares que no pueden estar en el olvido, así protegerles, amarlos y cuidarlos.

Esta experiencia fue posible gracias a la invitación y alianzas entre las empresas Expedición Roots y Nómadas Club De Senderismo Ginebra.

Información importante:

Ubicación: en la cordillera Central del sur occidente colombiano, es uno de los parques de la región andina con gran variedad de bosques, páramos y con muchas especies de flora y fauna. Hay nacimientos importantes de ríos y cuencas como la del río Magdalena y el río Cauca. Se extiende entre los departamentos del Tolima y el Valle del Cauca. Dificultad: recomendado a deportistas con buen estado físico (hay opción de caballo). Duración: 7 horas, incluyendo descansos y alimentación. Recomendaciones especiales: traje para páramo (doble capa de pantalón y de abrigo). Bebidas hidratantes, bocadillo, panela o chocolatinas, frutas, maní, pasas, etc. NOTA: En la laguna NO se puede bañar NI PESCAR. Más información en: www.expedicionroots.com. Fanpage: expedicion-roots Twitter: @expedicionroots.